La importancia de la educación y discapacidad visual en niños y adultos, la diferencia entre ver correctamente y tener problemas de visión.

Según la OMS, en su “Informe sobre Ceguera y Discapacidad” de 2023,  en el mundo hay al menos 2.200 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales, al menos 1.000 millones tienen una deficiencia visual que podría haberse evitado o que está aun sin tratar.

¿Por qué es importante la educación y discapacidad visual?

La educación y discapacidad visual se refiere al conjunto de prácticas, metodologías, recursos y políticas que buscan garantizar el acceso a la enseñanza para personas con pérdida parcial o total de la visión.

No se trata solo de adaptar contenidos, sino de transformar el entorno educativo para que sea inclusivo, respetuoso y efectivo para estudiantes con diferentes grados de discapacidad visual.

Esto acarrea tanto la capacitación de docentes como el uso de tecnologías específicas, como lectores de pantalla, materiales en braille y formatos accesibles.

la importancia de la EDUCACIÓN Y DISCAPACIDAD VISUAL

Uno de los principales desafíos en este campo es romper con las barreras físicas, comunicativas y sociales que históricamente han limitado las oportunidades educativas de personas con discapacidad visual.

Muchas veces, el sistema educativo convencional no contempla adecuadamente las necesidades de este grupo, lo que genera desigualdades estructurales. Es por ello que se promueven enfoques centrados en la equidad, el respeto a la diversidad y la autonomía del estudiante.

La educación inclusiva no significa que todos los estudiantes aprendan de la misma forma, sino que todos tengan la posibilidad real de aprender. Esto conlleva un cambio profundo en el paradigma educativo, donde la accesibilidad y la personalización de los contenidos juegan un papel clave.

La discapacidad visual no debe entenderse como una limitación para aprender, sino como una característica que requiere estrategias pedagógicas distintas, basadas en el respeto y la creatividad.

En contextos educativos donde se ha logrado integrar adecuadamente a estudiantes con discapacidad visual, se observa una transformación positiva no solo en el alumnado con dicha condición, sino en toda la comunidad educativa. La inclusión fomenta la empatía, la colaboración y la innovación

. De este modo, la educación deja de ser un privilegio para convertirse en un derecho plenamente ejercido, sin importar las condiciones visuales de cada persona.

Las principales causas a nivel mundial de Discapacidad Visual son:

  • Degeneración macular relacionada con la edad.
  • Cataratas.
  • Retinopatía diabética.
  • Glaucoma.
  • Errores de refracción no corregidos.

Con respecto a los niños, una de las principales causas de discapacidad visual en países en vías de desarrollo es la catarata congénita. Sin embargo, en los países desarrollados es la retinopatía del prematuro. Los errores de refracción siguen siendo una causa de discapacidad visual evitable en todos los países..

La sociedad en la que vivimos es una sociedad globalizada, y en gran medida se basa en la capacidad de ver. Podemos decir que la visión es el sentido más dominante. Es por ello que los problemas de visión tienen grandes consecuencias para las personas y su entorno familiar y social.

AFECTACIÓN DE LA DISCAPACIDAD VISUAL EN LOS NIÑOS

EDUCACIÓN Y DISCAPACIDAD VISUAL

Cuando el inicio de la discapacidad visual es en edad temprana, el niño puede sufrir retrasos en sus capacidades, que permanecerán el resto de su vida. Si esa discapacidad la sufre en edad escolar, puede ir acompañada de un bajo rendimiento académico, de frustración, de baja autoestima…

A partir de 1990, en España empieza a llevarse a cabo un modelo de inclusión académica y social. Consiste en la integración en las aulas de muchos alumnos con discapacidad, entre ellos discapacidad visual y ceguera, a través de un modelo de intervención educativa.

Hasta entonces, estos niños recibían clase en los colegios específicos de la ONCE, asociación creada en 1938. Inicialmente se quedó con las escuelas existentes para ciegos y creó cinco centros, en régimen de internado. Con el paso del tiempo se fue consiguiendo la integración social, las asociaciones de padres, cambios sociales económicos…que lleva a un nuevo paradigma en la formación de los niños con discapacidad visual: la integración en escuelas ordinarias. Actualmente se ha conseguido que más del  98% de los niños  con DV o ceguera estén escolarizados en un centro de educación ordinaria y con un grupo-clase de referencia. 

Lo que eran centros específicos de la ONCE se han convertido en centros de recursos educativos para asesorar y dar respuesta tanto a profesionales de otras áreas como a familias.  

INCLUSIÓN ACADÉMICA DE LOS NIÑOS CON DISCAPACIDAD VISUAL

El objetivo de la inclusión académica es la mayor normalización del alumnado con discapacidad.

Ante una discapacidad visual, son necesarias una serie de adaptaciones curriculares en cuanto a ayudas técnicas, recursos didácticos y materiales que se adaptan según las necesidades, su percepción táctil, auditiva y su resto visual.

Además, para un alumno con discapacidad visual, la llegada de las TIC ha sido algo importantísimo para desarrollarse como persona y relacionarse con su entorno. Con ellas el niño tiene acceso a la información, a los recursos educativos, a un fondo bibliográfico, a un aprendizaje gamificado, esto hace que los niveles de aprendizaje sean mayores, y también existe una alta motivación intrínseca tanto del alumno, como del equipo docente implicado, así como de las familias.

Gracias a todo lo anterior, la autoestima del niño está al nivel de la de sus compañeros, lo que lleva a una verdadera educación inclusiva.

Por tanto, ante un niño con una DV, para conseguir la inclusión en escuelas ordinarias existen:

  • Ayudas óptica y electrónicas para baja visión.
  • Adaptación de programas para navegación por entornos windows y google chrome.
  • Calculadoras braille y parlantes.
  • Adaptaciones en braille y sonido para pantallas y teclados de ordenadores.
EDUCACIÓN Y DISCAPACIDAD VISUAL