Si tienes dudas sobre qué es la baja visión, nuestra Óptico-optometrista colegiada número 12405 Nuria González Gálvez especializada en baja visión, va a resolverte todas las dudas y vamos a darte soluciones.

La baja visión es una condición visual que limita significativamente la capacidad de una persona para efectuar actividades cotidianas, incluso utilizando gafas, lentes de contacto o tratamientos médicos convencionales.
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Todo paciente que experimente estas limitaciones debe ser evaluado por un especialista en baja visión, quien podrá desarrollar un plan de rehabilitación visual personalizado.
El objetivo principal de este plan es optimizar el resto visual del paciente mediante ayudas ópticas, no ópticas y técnicas específicas que promuevan su máxima independencia y, con ello, una mejor calidad de vida.

Qué es la baja visión según la OMS
De acuerdo con la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera que un paciente tiene baja visión cuando su mejor agudeza visual, es decir, la capacidad de distinguir detalles finos, es inferior a 0.3 en el ojo con mejor visión, incluso con corrección óptica.
Asimismo, se clasifica como baja visión si el campo visual total es menor a 20 grados entre ambos ojos.
Estas métricas subrayan la necesidad de diagnósticos precisos para identificar y abordar este tipo de discapacidad visual.
Causas principales de la baja visión
La baja visión tiene múltiples causas, siendo las más comunes diversas enfermedades oculares crónicas y degenerativas. Entre estas, destacan:
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): Una de las principales causas en personas mayores, afecta la visión central y los detalles finos.
- Glaucoma: Esta enfermedad provoca pérdida de visión periférica y, en etapas avanzadas, visión en túnel.
- Retinopatía diabética: Una complicación de la diabetes que afecta los vasos sanguíneos de la retina, causando visión borrosa o manchas oscuras.
No obstante, no todas las causas son enfermedades. Accidentes, lesiones neurológicas o ciertas condiciones genéticas también pueden derivar en baja visión. Identificar la causa específica es esencial para determinar las ayudas y estrategias adecuadas de rehabilitación.

¿Cómo percibe el mundo una persona con baja visión?
No existe una forma única de experimentar la baja visión, ya que los síntomas dependen de la patología subyacente. Las personas con baja visión pueden enfrentar desafíos como:
- Visión borrosa: Dificultad para distinguir detalles, incluso de objetos cercanos.
- Visión parcheada: Áreas de pérdida de visión intercaladas con zonas relativamente normales.
- Deslumbramiento: Sensibilidad extrema a la luz, dificultando la percepción de objetos en ambientes iluminados.
- Visión en túnel: Reducción del campo visual, limitándose a una franja central.
- Ceguera nocturna: Problemas para ver en condiciones de poca luz.
- Alteraciones en la percepción del color y el contraste: Lo que dificulta tareas como leer texto o distinguir objetos en fondos similares.

Es importante recalcar que los síntomas varían ampliamente y que cada paciente requerirá estrategias de rehabilitación personalizadas.
Apoyo multidisciplinar: la clave para un tratamiento integral
El abordaje de la baja visión requiere la colaboración de un equipo multidisciplinar, donde cada profesional cumple un rol fundamental:
- Oftalmólogos y optometristas: Realizan el diagnóstico y seleccionan las ayudas ópticas necesarias.
- Psicólogos: Ayudan a los pacientes a lidiar con los aspectos emocionales y psicológicos asociados con la pérdida de visión.
- Trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales: Diseñan estrategias para mejorar la funcionalidad en actividades diarias y facilitar la integración social.
Este enfoque integral asegura que el paciente reciba la atención adecuada no solo para sus necesidades visuales, sino también para sus demandas emocionales y sociales, promoviendo su autonomía y bienestar.
La baja visión no implica una condena a la inactividad o la dependencia absoluta. Gracias a los avances en rehabilitación visual y a la dedicación de profesionales especializados, es posible devolver a los pacientes una parte significativa de su independencia.

Verse Óptica: Expertos en baja visión
En Verse Óptica, contamos con una amplia experiencia y dedicación en el cuidado de pacientes con baja visión. Nuestra especialista Nuria tiene un compromiso, el cual es ayudar a cada persona a maximizar su capacidad visual restante, mejorando su independencia y calidad de vida mediante programas personalizados de rehabilitación visual.
Nuestra experta, Nuria González Gálvez, es Óptico-optometrista colegiada número 12405, especialista en baja visión y rehabilitación visual, y miembro activo de la Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión (SEEBV). Su trayectoria y formación la convierten en una referencia en este campo, trabajando con herramientas avanzadas y un enfoque integral que combina:
- Ayudas ópticas y no ópticas: Diseñadas específicamente para cada caso.
- Técnicas personalizadas de rehabilitación visual: Para potenciar al máximo el resto visual.
- Atención multidisciplinar: Coordinada con otros profesionales para una intervención completa.

En Verse Óptica, entendemos que cada paciente es único, por lo que ofrecemos soluciones adaptadas a sus necesidades particulares, desde la elección de ayudas visuales hasta la formación en técnicas que les permitan enfrentar su día a día con mayor confianza y autonomía. Si sientes que tu visión te limita, estamos aquí para ayudarte.
